martes, julio 20, 2004

LA LUNA ES UN CONEJO BLANCO

 

Quien verdaderamente ha dormido conmigo sabe que en mi cama reina un conejo de nombre “Conejo”.  A ellas dos las carga un osito color café que a veces entra en la mochila que carga en su espalda para que a su vez ella lo cargue. La anciana de 80 años que se queja del frío respiró tranquila mientras le cambian la bata manchada de sangre. Señor huevo –dijo su esposa-, le pido por favor, no se olvide que a su hija le debe de traer un lápiz, un cuaderno profesional a rayas de 100 hojas, un resistol elefantito, un juego de geometría. . . (la lista que sigue y sigue). Y cada mañana hay nubes de formas y tonos diferentes, aun así me gusta dormir al revés. Respire profundo, exhale, respire profundo, saqué todo el aire, deje de respirar y no se mueva. Un abrazo es la mínima forma de expresar el amor y la más sencilla, no nos compromete, sólo nos delata la intensidad del abrazo. Y yo amo a to matarile rile ron.

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